lunes, septiembre 14, 2009

Un fin de semana en el Ulster

Si os nombro Leinster o Munster seguramente no sabréis de que os estoy hablando pero si os nombro el Ulster a todos os suena (a pesar de que acualmente el Leinster es el campeón de la Copa de Europa de rugby...)
Es triste pero todos conocemos el Ulster debido a los "problemas" (The Troubles) que comenzaron allá por el 66.
Mucha gente cree que el Ulster es lo mismo que Irlanda del Norte, nada más lejos de la realidad. Ulster es una de las cuatro provincias de Irlanda (no confundir Irlanda con la República de Irlanda o con Irlanda del Norte). Lo que tiene de especial Ulster es que está dividido. Tres de sus condados pertenencen a la República y seis a Irlanda del Norte (realmente estos seis condados conforman Irlanda del Norte).

Ir al Norte significa tener que cambiar euros por libras ya que estaremos entrando en el Reino Unido. De esto nos daremos cuento muy pronto ya que todas las calles están llenas de banderitas con la Union Jack.

Nada más llegamos a Belfast hablamos con un grupo de italianos con los que habíamos viajado desde Dublín y les prupusimos compartir un black cab (un taxi negro) con el que visitar los murales. Ellos aceptaron así que los cinco nos metimos en el vehículo que podéis ver a continuación.


Al primer sitio que nos llevó el taxista (yo creo que era católico) fue a los murales católicos de Belfast Oeste (Belfas Oeste es la zona más problemática del Ulster). Allí pudimos ver unos cuantos murales. Muchos de ellos no tenían una relación directa con los problemas... otros sí.


El siguiente es un mural en defensa de los deportes gaélicos, en concreto del hurling. Los deportes gaélicos estuvieron prohibidos durante muchos años.


Después de los murales fuimos a ver la peace line. Un muro de 7 metros de altura que "mantiene la paz" en Belfast. Tiene una longitud de varias millas y recorre desde el centro de Belfast hasta las montañas dividiendo Belfast Oeste y comunicandola sólo por dos puertas. Es típico poner algun mensaje en el muro. Personajes muy famosos han escrito en él.


Cruzado el muro fuimos a ver los murales en la zona protestante. Los murales cambian radicalmente. Son más agresivos. Casi siempre hacen referencia a temas bélicos o militares. A continuación podeis ver uno de ellos.


Belfast es una ciudad que merece la pena visitar... una día. Más tiempo allí significa estar metido en un pub porque no tienes otra cosa que hacer, pero un día merece la pena dedicarle. Es limpia y a pesar de lo que muchos me habían contando a mi me resulto bonita. Por todos lados había banderitas y en determinadas zonas (bastantes zonas) había banderas de grupos paramilitares protestantes. Por mucho que en los telediarios nos traten de vender que los problemas acabaron la tensión se nota y respira en la ciudad.

Para terminar el día en Belfast nos metimos en un pub (típico de estilo victoriano). Allí conocimos a un tipo de lo más curioso. Cuando me vió bebiendo media pinta me dijo que los hombres bebían pintas y me invito a una pinta de Guinness. Nos pusimos a hablar, de todo un poco, la ciudad, el tiempo... lo típico que puedes hablar con un desconocido en un bar de España.
La conversación se fue desarrollando hasta que al hombre le entró la nostalgia. Nos confesó que los protestantes mataron a su hermano pequeño y los 15 años que había estado en la cárcel por pertenencia al IRA. No voy a relatar todo lo que nos contó pero digamos que tuvimos una versión real de la situación y sentimiento actual en Irlanda del Norte, que dicho sea de paso nada tiene que ver con lo que nos cuentan en la prensa.

Al siguiente día siguiente fuimos al auténtico destino de nuestra excursión: la Giant's Causeway. Después de una paliza de autobús haciendo paradas en todo lo que el conductor consideraba destacable llegamos a una de las maravillas de Irlanda.


Al llegar no hacía mucho viento y el mar estaba calmado pero poco a poco se fue enrabietando.


La Calzada del Gigante (The Giant’s Causeway) es una espectacular formación rocosa reserva natural nacional y el único paraje de Irlanda del Norte declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Actualmente sólo se conservan los extremos: la Giant’s Causeway en Irlanda y la isla de Staffa en Escocia, con formaciones rocosas similares.

La explicación científica es que las rocas de la Causeway se formaron hace 60 millones de años, cuando una capa de lava basáltica líquida fluyó por un valle sobre estratos de creta preexistentes. Cuando la lava se enfrió y condensó, se contrajo creando un patrón de grietas hexagonales en ángulo recto con las superficies que se enfriaban. Con el tiempo, el basalto se abrió a lo largo de las grietas de contracción, formando las columnas hexagonales.

Aunque claro, también existe una leyenda sobre estas piedras.

Y finalmente aquí me podeís ver a mi.


Un fin de semana completo.

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